GeopolíticaEl eje antioccidental de Xi, Putin y Kim se juega en un pequeño río de AsiaEl río Tumen separa a las tres potencias nucleares y desemboca en un mar que China puede ver pero no tocar, mientras la alianza entre Moscú y Pyongyang altera el equilibrio de poder de PekínCompartir ComentarDos mujeres miran desde la provincia de Jilin el río Tumen, que separa a China, Rusia y Corea del Norte.GETTYLucas de la CalCorresponsal en Asia Corresponsal en AsiaSEGUIR AUTORActualizado Sábado, 22 agosto 2026 – 22:54AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasAsia El peligroso baile de alianzas en la Península de Corea Desde lo alto de la torre de observación de Fangchuan, en el extremo oriental de China, basta con girar ligeramente la cabeza para vislumbrar a un lado Khasan, una pequeña localidad del Lejano Oriente ruso. Al otro se pueden ver las montañas norcoreanas que conducen hacia la ciudad de Rason. Por el centro serpentea el río Tumen, convertido durante sus últimos kilómetros en una frontera líquida antes de morir en el Mar de Japón.Los turistas chinos hacen cola para fotografiarse frente a un enorme cartel que resume el principal reclamo de este rincón remoto de la provincia de Jilin: "Un ojo, tres países". Desde aquí se pueden ver simultáneamente tres potencias nucleares: China, Rusia y Corea del Norte.También se distingue, a lo lejos, el puente ferroviario que une territorio ruso y norcoreano. Es una postal fronteriza aparentemente tranquila que, sin embargo, concentra algunas de las grandes tensiones que están transformando el equilibrio de fuerzas en el noreste de Asia.Hay además una paradoja geográfica. Desde Fangchuan, China puede contemplar el mar, pero no puede tocarlo.El territorio chino termina poco antes de la desembocadura. Una estrecha franja donde Rusia y Corea del Norte comparten alrededor de 17 kilómetros de frontera impide a Pekín disponer de una salida directa al mar en este punto. La anomalía se remonta a
Fuente: El Mundo — Ver nota original