Lapatilla agosto 27 2026, 8:00 amPosteado en: Destacados, Diáspora, Especiales Patilla, Historias de Éxito, Internacionales, La buena noticiaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Cortesía Andrea Isabel Jiménez descubrió su gran pasión durante la infancia en El Sistema y, desde entonces, el violonchelo se convirtió en el centro de una historia que la llevó desde las orquestas de Venezuela hasta el Conservatorio Giuseppe Verdi de Turín, donde se graduó con la máxima calificación en 2026. Pero su camino no terminó con un título, ya que en Italia comenzó a construir una propuesta propia que rompe con los límites de la música clásica y la acerca a nuevos públicos. En la actualidad, al compás de una gran sonrisa que siempre la acompaña, la artista venezolana combina el repertorio con bandas sonoras y canciones modernas, mientras exhibe su talento con el chelo en calles, festivales y grandes escenarios. Durante esta travesía, sus encuentros entre criollos, incluidos varios maracuchos, también la han convertido en protagonista de videos virales. Aun así, su apuesta apenas inicia, pues contó a La Patilla detalles sobre otro proyecto donde mezcla más ritmo, teatro y comedia. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos lapatilla.com “La música para mí fue como el punto de llegada de, cuando finalmente dices: ‘aquí me quedo’”, relató Jiménez a La Patilla al recordar sus primeros años. Antes había probado con fútbol, karate y natación, pero fue la iniciación orquestal la que terminó por engancharla. “me sentía súper buena y me encantaban los ejercicios”, dijo. Además,
Fuente: La Patilla — Ver nota original